Cuando uno toma agua y calma la sed, no es este acto un sólo "tomar agua", sino que detrás de este acto tenemos a la naturaleza que nos brinda la posibilidad de vivir y crecer en un entorno donde la idea de familia colaborativa incluye a todos los reinos de la naturaleza, incluyendo a los reinos animal y vegetal. Sin embargo, en este mundo donde la sociedad zombí impera y coloca sus reglas, hoy vemos a la amazonía arder como nunca, y donde se ataca de lleno a los animales, plantas y comunidades indigenas. Los estractivistas, los lacayos de los estractivistas, los politiqueros de distintos colores, los esbirros asesinos directos de la naturaleza, los gobiernos titeres de ciertas potencias, y otros sujetos, promueven el ecocidio como si esto fuera un hecho esporádico. Y esto no es así. Detrás de la quema indiscriminada están aquellos que ven el dinero y el poder como prioridad, consideran que la selva amazónica no tiene por que ser propiedad de los indigenas, puesto que esto evita que se exploten ciertos recursos naturales. En estas circunstancias, la selva y sus habitantes de los reinos hominal, animal y vegetal, son vistos como impedimentos para explotar el oro, los diamantes, el petroleo, y otros recursos. Igualmente, se ve a la selva como obstáculo para extender las tierras para el plantío de transgénicos. Y por esto, los propios paises desarrollados que están a favor del estractivismo y de los transgénicos, no hacen nada frente a la quema de la selva amazónica. Y antes que presionar a los gobiernos de los paises que abarcan la amazonía para que cambien sus leyes y se prohiba la quema en las zonas selváticas, se hacen de la vista gorda.
LAS AMAN ZONTKS
domingo, 8 de septiembre de 2024
EL SALVAJISMO HUMANO DETRÁS DE LA QUEMA DE LA AMAZONÍA
Publicado por Ivan Prado Sejas en 17:53
Etiquetas: Amazonas y quema de bosques
domingo, 28 de abril de 2024
LA SOCIEDAD ZOMBI: Hacia una pérdida de la capacidad de toma de conciencia
Iván Prado Sejas*
La figura del
zombi emerge de los mitos y las leyendas africanas. Roger Luckhurst (2024)
señala: Hay una especulación de que la palabra “zombi” proviene de las lenguas
que se hablan en África Occidental -por ejemplo, ndzumbi significa “cadáver” en
mitsogo y nzambi significa “espíritu de la persona muerta” en kongo. Así, el
zombi es un cadáver viviente. En estas circunstancias, se interpreta que el
zombi es un cadáver viviente que no tiene alma, y su consciencia es básica e
instintiva. Ha perdido la posibilidad de utilizar la inteligencia de un ser vivo.
Por otro lado, se dice zombi al individuo atontado, que se conduce como un
autómata, y que no tiene la capacidad de darse cuenta de la realidad. En este
entendido, la palabra zombi puede ser transpuesta a un grupo o a la propia
sociedad.
En la sociedad
actual se han introducido tecnologías que posibilitan un alto desarrollo en
ciertas áreas del conocimiento, sin embargo, se observa que paradoxalmente los
fenómenos psicosociales emergentes no son los más deseables. En Europa se
agudiza la discriminación racial y el sentimiento de separatividad hacia los
otros, y estos “otros” son los migrantes africanos, asiáticos y
latinoamericanos. Ocurre lo mismo en Estados Unidos, Israel y Australia. El
sonido de los tambores de la guerra va en aumento en el mundo, y pareciera, por
una parte, que las personas han perdido la capacidad de toma de conciencia individual
y social, y por esto no se dan cuenta de la realidad emergente. Y, por otro
lado, es cada vez mayor el surgimiento de grupos de ultraderecha cuyo interés
es destruir los cimientos de una sociedad civilizada. Su capacidad de toma de
conciencia social es nula.
Entonces, en
estas condiciones emerge paralelamente una sociedad zombi, compuesta por
sujetos que velan sus propios intereses y que se identifican con la posesión de
riqueza y de poder. En esta sociedad distópica, una gran mayoría de los
individuos no ven más allá de sus narices, y la realidad está apenas compuesta
por sus necesidades básicas. Así, estos sujetos son fácil presa de los grupos
de poder político, socioeconómico y religioso. Así, en la sociedad zombi, el
modelo de relación humana es cada vez más individualista. Las personas tienen
una “relación más estrecha con su celular” que con los otros. Este celular
transmite lo que las redes sociales y los medios señalan (las redes sociales y
los medios, en su mayoría, son manejadas por grupos económicos poderosos y con
intereses de dominio). Y si aparecen los
otros, apenas se habla con ellos para llenar ciertas necesidades. En la
sociedad zombi el darse cuenta de la realidad interna o externa ha desaparecido
o se ha minimizado a tal punto, que los individuos no diferencian entre
realidad o irrealidad, entre bueno o malo, entre justo o injusto, entre igualdad
o desigualdad, y entre otras polaridades.
A pesar de las
condiciones emergentes en el mundo de hoy, en los campos de la psicología, de
la filosofía y de la espiritualidad emergen corrientes que promueven la toma de
conciencia o el darse cuenta para salir de la Caverna de Platón, o sea salir de
la oscuridad. Uno de los enfoques psicológicos que no sólo promueve, sino que
también desarrolla la habilidad de toma de conciencia es la Gestalt. Los
facilitadores o terapeutas gestálticos incentivan el darse cuenta, no solamente
para salir de los trastornos psicológicos, sino también para el crecimiento
personal. Igualmente, los facilitadores de dinámicas de grupos de distintos
enfoques prácticos estimulan la toma de conciencia para una transformación
personal y social. En el campo de la filosofía se tiene a muchos autores que
con sus obras pretenden iluminar el camino de la consciencia humana. Uno de
ellos es Edmund Husserl, padre de la fenomenología, quien pretende mostrar la
consciencia con una intencionalidad hacia la realidad. En la fenomenología se
analiza la consciencia a partir de los fenómenos psicológicos, eidéticos y
trascendentales. Y siendo la intuición la capacidad de captar la realidad tal
cual ella es el hombre trasciende de lo meramente concreto hacia lo abstracto.
En el campo de la espiritualidad, fuera de las religiones tradicionales, surgen
movimientos que proporcionan herramientas para que el ser humano conozca los
aspectos sutiles del microcosmos y el macrocosmos. Dentro de ese contexto se
tiene a autores como Alice Bailey, Helena Blavatsky, Jiddu Krishnamurti, Djwhal
Khul y otros, que iluminan la mente humana hacia la transformación del ser y de
la sociedad en su conjunto.
La sociedad zombi
emerge como una condición de una civilización distópica en plena decadencia;
sin embargo, surge al mismo tiempo una corriente humana que se fortalece en la
crisis y eleva su alma y su espíritu hacia mundos utópicos que se irán
plasmando a medida que pase el tiempo, y la “planta” transpersonal arroje sus “frutos”
y la nueva humanidad surja de las cenizas de aquello que se auto aniquila como
consecuencia de sus propios actos.
*Iván Prado
Sejas, es psicólogo, catedrático, escritor, poeta y ensayista.
Publicado por Ivan Prado Sejas en 17:22